No eres feliz en el trabajo…¡maldita sea!

Ayer, Alanai asistió al evento Tweets and Jobs, organizado por Adecco e Infoempleo y que contó con la presencia del Director General Adjunto de Ikea en España, Gonzalo Antoñanzas. Gonzalo es  un tipo cercano. Es entusiasta, directo y con un punto de lozana ironía. Se plantó frente a la comitiva de oyentes para preguntar por qué carajos no somos felices en nuestro trabajo. Qué sencilla es la pregunta y cuántas respuestas podríamos darle ¿verdad?

Para muchos ser feliz en el trabajo puede no ser una opción. Que depende del sueldo, del jefe, el ambiente, el sector….¡uf! muchas variables. Es decir, hay una gran parte de nuestra felicidad en el trabajo que es responsabilidad de  quien contrata. Estamos de acuerdo. También Gonzalo lo está y divertido afirmó que en Ikea se asume y se trabaja a diario para que las personas (no dijo plantilla, ni grupo, ni mano de obra, ni recursos humanos, dijo personas) sean felices dentro de sus circunstancias.

felicidad en el trabajo

Porque la felicidad de un universitario que acaba de incorporarse a la empresa no es la misma que la de la recién mamá que se coge la baja para cuidar de su bebé. Ni la del alocado jovenzuelo que acaba de anunciar que se casa ni la de Antonio, que roza la cincuentena y es el encargado de dar formación a los que acaban de llegar. Gonzalo miró a la grada y dijo que el punto de inicio para diferenciar y dar cumplimiento a las felicidades individuales es conocer a las personas. Por eso, en las entrevistas de trabajo, Gonzalo va directamente a la parte de abajo del currículum del candidato, donde apuntamos nuestras aficiones, lo que hacemos en nuestro tiempo libre, las cosas que de verdad nos definen.

¿Y TU PASIÓN?

Porque, repitió, quiere conocer a la persona. Por supuesto, no desmereció la importancia de la experiencia, que como todos sabemos es un grado. Pero subrayó que la persona a la que Ikea desea hacer feliz no está definida únicamente en la experiencia. Pero ¿y nosotros? ¿qué debemos hacer nosotros? El camino hacia la felicidad laboral comienza en el momento de la entrevista, y parece que no somos conscientes de la importancia de transmitir pasión. Proyectar ganas, inquietud por comenzar un proyecto, puede ser el elemento que te convierta en la persona seleccionada para un puesto. ILUSIÓN, no importa el área, no importa el cargo, con ilusión todo llega.

Las circunstancias se empeñan en bloquear nuestros mecanismos internos para ser felices. La crisis quiere hacernos creer que no lo vamos a conseguir porque no hay trabajo, ni dinero, ni ofertas laborales. Pero es que lo que llevamos en nuestro interior es indestructible, la parte de la felicidad laboral que nos corresponde asumir ha nacido y morirá con nosotros. Así que, mientras aspiremos a ser felices en el trabajo, debemos llevar al descubierto esta parte, que todo el mundo lo vea, que todos se enteren: pasión, sonrisa y esfuerzo.