Te gusta este mundillo, vale, pero ¿lo lees todo?

Pues muy mal. No hay leerlo todo, ni siquiera intentarlo. Y que no me oiga mi padre decir esto, pero es cierto. No al menos todo lo que cae en nuestras redes sociales. Un alto porcentaje de los titulares que leemos a diario en los perfiles de la gente a la que seguimos son contenido duplicado, copiado o refrito (el artífice del refrito es el “listillo” menos vago, aunque nosotros no le concedemos indulgencia alguna).

Al iniciarnos en el mundo de los Social Media, adquirimos una actitud de ávido lector con complejo de esponja que necesita saber más, mucho más, he dicho que muchísimo más, en el menor tiempo posible. Sobre todo si pretendemos dedicarnos a ello. Leemos y leemos post sobre herramientas, actitud, aptitud, experiencias, “las 10 claves para esto y aquello”, “los 5 pasos que nadie te contó para que tu cliente haga la ola a tus servicios al tiempo que te besa el…pie” y un largo etc que para qué plasmar aquí “¿Qué demonios significa gamificación? ¿branding? ¿Dios mío, campaña de publicidad en Google?, te preguntas. Decides aventurarte, abres la herramienta de Adwords y entiendes que la insuficiencia respiratoria provocada por el agobio podría ser mortal. Cierra, cierra sesión.

Qué ocurre, ocurre que la postura de autodidacta es perfecta como complemento, no como guía. Limitarse a “tragar” links puede parecer fatigoso, pero es demasiado fácil. No puede ser tu única vía para ofrecerte al mundo como profesional de los Social Media. Más que nada porque te vas a dar con la puerta en las narices. Eso duele.

Con la lectura de post como única herramienta de aprendizaje pronto llegas a la meta  ¿Qué meta? La de toparte y toparte con contenido duplicado. Crees, feliz pero ignorante, que has alcanzado el objetivo porque las personas a las que sigues y que se supone son profesionales, ya no te están enseñando nada nuevo en sus publicaciones diarias. Todo el contenido que lees te es conocido y te lanzas al mercado. De nuevo, mal. En redes sociales hay muy pocos emisores de contenido inédito en comparación al número de usuarios que hablan de ello. Además, la variedad que conoces a través de estas ingratas lecturas no garantiza profundidad en el tema.

Leer

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¿Entonces? Entonces volvemos al principio. No tienes que leer todo, o bueno, hazlo si pretendes caer en un esfuerzo redundante (ya sabéis que nosotros no aleccionamos). Pero entonces dispondrás de menos tiempo para continuar con tu verdadera formación. En la red se habla, se debate, se discute y se discurre. Pero en menor medida se ofrece formación de calidad a golpe de clik gratuito. “Las diez mejores herramientas para posicionar tu web” o “las cinco claves para conseguir más followers” pueden serte de referencia, pero nunca de brújula.

¿Te interesa este mundillo? Acude a profesionales. “Es que yo pensaba que quien habla de social media en sus propios blogs o perfiles de redes sociales son gente formada…” Emm…esto… ya, pero no. Y a medida que avances en tu formación detectarás perfectamente la diferencia. Por nuestra parte, te dejamos el link al que consideramos uno de los mejores blogs de Social Media y Marketing Digital en español: Marketing de Guerrilla en la Web 2.0, de Carlos Bravo. El resto, queda de tu parte.

Ah, olvidamos apuntar algo: hay quien se jacta de lo que escribe y quien se enorgullece de lo que lee ¿cuál es tu lado?

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De titulares polémicos y otras mentiras

Algunos dicen que están muriendo, las redes ¿será cierto? Nosotros somos de los que leemos inquietos los titulares apocalípticos tipo “El fin de las redes sociales ante la agotada adicción”. Especialmente servidora. Entendedme, el periplo que hemos vivido muchos periodistas hasta hallar la certeza de que la comunicación va a sobrevivir (en su versión 2.0 y sucesivas) ha sido inclemente.

Aquí, en Alanai, no somos muy receptivos a la inquietud. Aparece y movemos el trasero hasta hallar el modo de encontrar el sosiego. Y el modo, en el presente caso, ha sido el de rastrear los motivos de ese “fin de las redes”. Para empezar, las informaciones que pronostican el final únicamente hablan de Facebook, de su creciente pérdida de popularidad y de usuarios activos. Aquí se enciende nuestra primera alerta ¿desde cuándo Facebook es todas las redes?

Y no es mentira, ojo. Numerosas consultoras americanas han realizado encuestas que reflejan el abandono por parte de varios miles, a veces millones, de usuarios de la red social. Los motivos son diversos: agotamiento, falta de interés, adicción a los juegos, pasión por redes nuevas… Pero no olvidemos que la empresa de Marck Zuckerberg cuenta con mil millones de usuarios registrados. Mil millones. Apenas podemos abarcar esta cifra mentalmente, pero es cierta. Y sí, muchos perfiles están abandonados o son falsos, creados únicamente para engordar la lista de likes de una determinada empresa, por ejemplo. Pero también cada día hay millones de altas en todo el mundo. En la web de Socialbakers podéis conocer el número de seguidores de Facebook por país, mes y su grado de penetración.

Titulares polémicos

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A la par que estos mensajes que pregonan un aciago fin de las redes, vemos otros que nos trasladan justo al otro lado: “Pinterest, la historia de un éxito” o “Los directores de marketing muy satisfechos ante la evolución de la inversión en Social Media” o “El crecimiento de Twitter, oportunidades constantes”. Ummm, segunda alerta. Creo que se ha entendido el concepto.

¿Entonces? ¿Es que las personas que pretender fusilar a las redes sociales en sus escritos desconocen por completo la realidad? Claro que no. Pero al igual que tú que tienes un blog, que escribes para una publicación digital o que simplemente eres amante de las plataformas 2.0 buscan INFLUENCIA, dominio, autoridad, pujanza ¿cómo? Titular polémico o, qué leches, inventado directamente. La negatividad es factor noticiable (segundo de carrera de Periodismo). El problema es el de siempre, cómo conseguir que te lean. Bueno, nosotros jamás abordaríamos al usuario con un titular que en ningún caso se corresponde con el contenido. Eso se llama manipulación. Pero oye, también es cierto que caímos en la trampa. Leímos la frase, clickamos en el enlace, permanecimos con los ojos muy abiertos y corazón palpitante hasta que Firefox se decidió a cargar la página. Leímos el texto y…sonrisa: “qué cabr—capull—traviesillos”. Y, de nuevo, sosiego.

Las 7 maravillas de la Informática (entre cervezas)

No vamos a engañaros. El post de hoy nació de un momento distendido entre bebidas espirituosas. No es mentira aquello de que la inspiración tiene pactados ciertos lazos de amiguismo con, por ejemplo, la cerveza. Pero dejemos este tema aquí.

La cuestión es que hoy venimos a preguntar, nada de cizañeo, hoy os cuestionamos acerca de la siguiente premisa: cuáles son para ti (permitidnos el tuteo) las 7 maravillas de la Informática.

Veréis, cuando la pregunta surgió, alrededor de la mesa se armó un tremendo alboroto “oye oye internet debe ser la primera, indudablemente”, aconsejó uno de los presentes. “Ah pero antes de Internet estaban los teléfonos móviles”, replicó, muy sabia, la segunda participante en discordia. “No podemos englobar los teléfonos móviles dentro de la informática, pertenecen más bien al ámbito de las Telecomunicaciones”, utilicé mi turno para hacer esta aportación.

Y de repente, barullo: “¡ya pero es que no se puede entender la informática sin las telecomunicaciones!”, “¡entonces las 7 maravillas las podría acaparar Apple!”, “¿y dónde dejamos a Google?”, “¡pero Google y Apple son marcas, hablemos de Smartphone!”….Y así durante varios minutos en los que los pensionistas de la mesa vecina amenazaron con arrojarnos las fichas de dominó y los camareros, haciendo acopio de su sabia naturaleza, aventuraron a invitarnos a otra ronda. Intuyendo que con otra caña lograríamos el consenso. Minipunto y punto.

Acordamos que el lío lo resolváis vosotros :p Y en esas estamos. A continuación os dejamos la lista que a regañadientes hemos elaborado en Alanai, más que nada para sembrar la discordia ¿lo compartís? 🙂

1.- InternetDerecho de fotografía: Fotolia Las Maravillas de la Informática

2.- Google

3- Apple

4.- Smartphones

5.- Nube

6.- Facebook

7.- Tablets

Demasiado hijo de vecino interesado en Social Media

Hablemos de una práctica muy social (media): los mensajes automáticos que te dejan los usuarios cuando decides darles follow en Twitter. Está el que te lo agradece en castellano y en inglés, no es que el tipo presuponga que eres bilingüe, tampoco se está tirando el pisto dando a entender que él habla dos idiomas, es que no tiene ni idea de quién eres y mucho menos qué idioma hablas. Pero mira, ahí queda el detallito.

Está quien amablemente te da las gracias por unirte a su cuenta de seguidores y te recompensa con un link “donde puedes descargar dos capítulos inéditos del libro Las buenas prácticas del Community Manager, sólo para ti”. Vaya…gracias por hacernos sentir exclusivos. Como empresa, gestionamos nuestra comunidad online y la de varios clientes pero no sabemos na de na acerca de la existencia de herramientas que emiten mensajes automáticos cada vez que alguien comienza seguirte. Y, como lo ignoramos, hemos creído a pies juntillas que esos dos capítulos inéditos son sólo para nosotros. De nuevo, gracias.

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Para que no digáis que no hacemos más que meter cizaña, también hemos puesto en marcha una labor de investigación para averiguar de dónde viene esta práctica y ¡eureka! La respuesta está en los manuales que circulan por la red y que ofrecen consejos para “conseguir más fans en Twitter” del tipo “ofrece a tu nuevo follower un contenido exclusivo” o “tus seguidores necesitan saber que estás al mando, que sigues ahí, háblales” seguido de otros como “sé amable, extrovertido, da tu opinión pero no te posiciones demasiado…” Si has torcido el gesto, apretado los labios y sentido una extraña sensación de vergüenza ajena, nos entiendes.

Nos encantan los guruses, son la morralla perfecta para nuestros post, los autores de este tipo de escritos al uso que atraen como moscas a todos esos que han oído que las redes sociales dan dinero, esos mismos que portan “mucha” experiencia basada en sus perfiles personales de Facebook y Twitter.

¿Qué ocurre? Ocurre que este tipo de situaciones vienen a validar una idea: las obviedades te hacen quedar en ridículo, por eso, NO TODO EL MUNDO VALE para este oficio. Hijo de vecino, canaliza tus ganas de emplearte en algo que no te convierta en un intruso. Eres fácilmente localizable, aunque pienses que te camuflas. Basta con entrar en tu cuenta y observar qué estás tuiteando. Ah, ¿que no tienes un solo contenido propio? Para nosotros es suficiente.
Ayer, leímos un tuit que nos viene al pelo para terminar de descargar el enfado “España país de camareros, peluqueras y expertos en Social Media” buenísimo ¿verdad?

Éste, ése y aquél: genios

Quieres diferenciarte. Lo deseas fervientemente porque en Twitter, y en menor media en Facebook, existe una carrera tácita en la que compite la capacidad de uno para el ingenio desde el instante mismo del registro. No vayas a negarlo, situación: joven de veintipocos que va sentado en el metro, piernas abiertas, culo a mitad del asiento. Sujeta el smartphone a la altura del estómago, muy quieto, mirada fija en los barrotes de sujeción. Tú estás sentado enfrente y casi puedes ver la velocidad a la que viajan sus neuronas en busca de una frase “retuit”.

¿Por qué? Hoy no estamos para este porqué. Hoy queremos aportar nuestra humilde clave para la diferenciación de tu perfil sin que eso suponga la búsqueda insaciable de las musas (que, por otra parte, se empeñan en estar ausentes cada vez que decides invocar al ingenio)

Partimos de la base de que muchos de los tuits que escribimos (nos incluimos en el colectivo) son informaciones que otros han generado. Sí, sí, lo han generado para ti, para mí, para ése y aquél. Y esa info galopa libre por la red. Pero cáspitas, no es tuya, ni mía, ni de ése ni de aquél. ¿Solución? Hazla tuya ¡Ah, quietos! No nos referimos al copia-pega de turno en el que NI SIQUIERA MENCIONAMOS LA FUENTE. Éste es un gesto que nos parece horrible. No. Nos referimos a que si te ha gustado o disgustado el tuit y quieres personalizarlo no tienes más que añadir algo de tu cosecha a la info. Algo que en la mayoría de los casos será opinativo, tampoco queremos que tergiverses la información y la ofrezcas modificada a tus seguidores si no tienes los datos reales para hacerlo. Recuerda, no es tuya.

Derechos de fotografía: Fotolia

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Las informaciones de otros no son verdades absolutas, tampoco irrefutables. Son susceptibles de ser criticadas y aplaudidas, repudiadas y alabadas, compartidas y corregidas, y están ahí para que hagamos todo eso. Adelante, hagámoslo.

¿Parece algo muy simple? Lo es, pero detente a pensar algo: cuántas veces una info te ha sugerido una opinión que no has reflejado simplemente porque no has caído en hacerlo, por vaguería, porque pensaste en dejarlo para después, porque sin los guantes hace mucho frío para teclear el Smartphone…qué sabemos. Pero nos entiendes. Opinar, sugerir, complementar son todas acciones que nos permiten diferenciarnos hasta el momento en que estemos en disposición de generar contenido propio.

Las redes sociales son un espacio común, nadie nos obliga a reflejar de dónde viene la información que compartimos, pero respetar la autoría es una práctica honorable que te gustará que tomen contigo el día que seas tú el que genere contenido para mí, para ése y aquél.

Y para ti, emprendedor, una alfombra de púas

Parece que está cerca. Siempre lo pareció, desde que el Gobierno lo anunciara allá en campaña (aña, aña, aña, eco) pero la señora Báñez compareció el pasado lunes en un gesto casi insólito, dado el reparo del Ejecutivo a exponerse ante público, para afirmar que SÍ, que quizá en un par de meses ya sea una realidad.

Pero ¿el qué, el qué, de qué estáis hablando? Pues de qué va a ser amigos, de la ¡Ley de Emprendedores! Esa norma que ahora ni siquiera garantiza tener rango de ley pero que, a estas alturas ¿qué importa eso? Sólo nos interesa la aplicación real que tendrá. Según la señora ministra, las perlas de la tan esperada medida son las siguientes:

  • Los jóvenes menores de 30 años y las jóvenas menores de 35 únicamente tendrán que pagar una cuota de 50 euros por darse de alta en el régimen de autónomos durante los primeros seis meses, importante (la cantidad para el resto de los mortales ronda los 300 euros)
  • Además, sólo pagarán el IVA de los servicios o productos a los que den salida.

faquir

Turno de preguntas. Miles de manos en alza. Señora ministra, ¿por qué sólo se dan “facilidades” a los menores de 30 y 35 años? ¿El señor de 40 que decide emprender es más pudiente que el joven de 30? Y eso ustedes lo saben porque son adivinos, suponemos. Aunque seguro que al respecto tiene mucho que decir la masa de emprendedores y potenciales emprendedores que supera esa franja de edad, que, créanos, es numerosa.

Así que 50 euritos. Piensa el Gobierno (ay pájaros, no se les escapa nada) que el jovenzuelo con una idea empresarial se dirá a sí mismo “ah mira, si emprender además de estar de moda, ya no es tan caro ¡Me lanzo a la piscina!” Y ese jovenzuelo y otros tantos como él pasan a DESengrosar las listas del paro. Ahí lo lleváis, un parche en toda regla. Pero cuidado, la piscina está tan sucia que no puedes ver que tiene apenas unos centímetros de profundidad y… ¡previsible porrazo!

Y señora ministra, ¿podría darnos un ejemplo de un proyecto empresarial que haya dado frutos antes de los primeros seis meses de vida? Uno en el que no hayan intervenido los papeles de Bácernas, si es tan amable. Difícil ¿eh? Muchos ni siquiera hayan echado a rodar, señora.

Pero, pero y señora Báñez, cuando usted dijo que, además de los incentivos fiscales, se iba a apoyar a las nuevas empresas que se formaran ¿a qué se refería? ¿A una palmadita en la espalda quizá?

Lanzamos estas preguntas al aire por si alguien tuviera a bien responderlas. Por supuesto, nos encantará que suméis vuestras cuestiones a la señora Báñez, seguro que nos dejamos miles de dudas en el tintero. Para terminar, parafrasearemos de nuevo a la ministra: “Con esta Ley ponemos una alfombra a los emprendedores” Lo que no aclaró es si la alfombra es de púas, sí sí, al más puro estilo faquir. Tan dados como son a pedir sacrificios al populacho, no nos sorprendería…

Emprendedor entre tinieblas

Sí, nos gustan las cosas que están de moda. Nos gustan porque nos entretenemos en buscarles el lado oscuro y ofrecérselo a quienes nos leen. Veamos, de moda… ¿qué está de moda? Por ejemplo, por ejemplo….poblar la red de consejos súper bienintencionados para EMPRENDEDORES.

Vaya por delante que este texto no es una crítica. Todos hemos oído hablar de ingeniosas startup (empresas de nueva creación) o  negocios que han llegado a facturar grandes sumas, que han creado tejido empresarial con su consiguiente riqueza y, por supuesto, empleo. Nadie podría estar en contra de algo semejante. Pero hoy queríamos manifestar nuestra “extrañeza” al leer tantísima información coja.

¿Coja? Nos explicamos. La persona que decide embarcarse en la arriesgada tarea de emprender ya sabe que necesita tener un perfil decidido, también sabe que se enfrentará a situaciones muy complicadas, que subirá considerablemente sus niveles de estrés, que debe tener activada la faceta negociadora las 24 horas del día, que tendrá que conversar, convencer, hacer networking, planning, coaching…y otros muchos “ing”. Si todo va bien ampliará la plantilla del negocio, pero también es muy posible que deba afrontar despidos. Cuántos links acerca de estos y otros aspectos de “las facetas del buen emprendedor” podemos ver en las Time Lines de nuestras redes al día. Aventura una cifra… exacto, un porrón.

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Pero ¿por qué a esas informaciones no les acompañan datos acerca de la verdadera realidad que afrontará el valiente emprendedor? No vemos post, ni links, ni artículos, ni reseñas sobre la vergonzosa cantidad de administraciones que tendrá que visitar nuestro “héroe” para que apenas se ponga en marcha el mecanismo burocrático: Ayuntamiento, Hacienda, Seguridad Social, Registro de la Propiedad, Notario, Delegación de Trabajo, Inspección…Dependiendo de la actividad que vaya a ejercer quizá tenga que visitar también las delegaciones de Industria, Sanidad, Medio Ambiente, Urbanística… Desembolsando en la mayoría de ellas X cantidad de dinero.

¿Por qué nadie habla del papeleo? Si te das de alta como autónomo, primero, paga. Si decides crear una comunidad de bienes, paga. Si optas por una sociedad limitada, paga. Después ve a la mutua de accidentes, consigue el libro de visitas, las hojas de reclamaciones y ten muy a mano la ley del comercio minorista, que nunca se sabe. Todo esto sin contar la montaña de facturas, impuestos y tasas que morarán en tu oficina, local o sede cada mes.

Damos bombo al emprendimiento, al autoempleo, a la creatividad pero nos quedamos a medio camino cuando ofrecemos información sobre ello. Como lectores, nos gustaría encontrar publicaciones que nos hablen de la verdadera experiencia de emprender. Que des-mi-ti-fi-quen porque no se trata sólo de actitud. Que no sólo nos ofrezcan la imagen de esos dos jóvenes emprendedores que posan junto al concejal o presidente de turno y que tan sonrientes se fotografían junto a un cheque de XXXX mil euros, porque NO representan ni al 1% del tejido emprendedor de este país.

Pero oye, no nos tachéis de radicales, que publicaciones haberlas, haylas. Ayer, sin ir más lejos, nos encontramos con un post interesante en este sentido: http://t.co/xh7F1dlg Escrito por un emprendedor llamado Eduardo Arcos.

¿Qué decís? ¿Compartís esta opinión o nos hemos salido del tiesto? :p